La Fundación Pedaleando con Ainhoa ha dado un paso decisivo en su firme compromiso con la salud de los más pequeños, al haber hecho entrega de una nueva donación de 10.000 euros al proyecto de investigación contra los tumores cerebrales pediátricos desarrollado en el CIMA (Centro de Investigación Médica Aplicada).
Con esta última aportación, la fundación ya suma un total acumulado de 30.000 euros destinados a este proyecto científico de vanguardia.
Estos fondos van dirigidos de manera directa a respaldar el ensayo clínico en fase II liderado por la prestigiosa investigadora Marta Alonso. Este pionero estudio se centra en el uso de virus oncolíticos (virus modificados genéticamente para destruir selectivamente las células cancerígenas sin dañar el tejido sano), una de las vías de inmunoterapia más prometedoras para combatir los tumores cerebrales infantiles. Que el proyecto se encuentre ya en fase II implica que la investigación se está testando en pacientes, situándose más cerca de convertirse en una alternativa terapéutica real.
La Fundación Pedaleando con Ainhoa no es solo una organización; es una promesa de vida y un movimiento de amor que nace tras la pérdida de la pequeña Ainhoa a causa de un tumor cerebral. En lugar de rendirse ante el dolor, su familia y su entorno decidieron canalizar su recuerdo transformándolo en un motor de esperanza para otros niños.
Alcanzar la cifra de 30.000 euros en donaciones ha sido posible gracias a las donaciones de toda una comunidad. Desde la fundación quieren expresar su más profundo agradecimiento a cada persona, voluntario, deportista, colaborador y empresa que ha colaborado con la Fundación. Cada apoyo y cada pequeño gesto han sumado para hacer posible este gran logro.
Llamada al sector empresarial
Para asegurar esa continuidad vital, la Fundación Pedaleando con Ainhoa da un paso al frente y busca activamente la colaboración de empresas e instituciones que deseen unirse a la causa a través de sus políticas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) o patrocinio directo.
La fundación recuerda que la inversión en ciencia es el mayor valor de transformación social.
Al unirse a este proyecto del CIMA, las empresas no solo asocian su marca a la innovación y la solidaridad, sino que se convierten en copartícipes directos de un tratamiento que salvará vidas. La ciencia es el único camino hacia la curación, y el apoyo corporativo es el combustible imprescindible para acelerar los resultados, explican.



