Ayer se presentó el libro Ibi. Memoria de una época, una publicación editada por Área Oberta que reúne fotografías de José Huertas Sáez tomadas entre 1950 y 1970, acompañadas de textos de Vicente J. Sanjuán Una mirada al pasado del municipio a través de imágenes que permiten recordar cómo eran sus calles, sus gentes y la vida cotidiana de aquellos años. Un valioso testimonio gráfico que contribuye a conservar y transmitir la memoria histórica de Ibi a las nuevas generaciones.
El acto se celebró en el Centro Social Carme Garrigós, con gran asistencia de público, y fue presentado por el gerente de Área Oberta y director de Escaparate, José Manuel Solano; Augusto Huertas, hijo del fotógrafo y recuperador de su legado; Vicente Sanjuán, autor de los textos que acompañan las imágenes y la teniente alcalde Nuria Pina,
Tanto Augusto Huertas como Vicente Sanjuán fueron desgranando en la presentación la impronta del legado de Huertas. Su hijo explicó que hasta ahora se conocen unas 18.000 fotografías de este archivo, pero quedan otras muchísimas más, principalmente todas las de color. Por su parte, Sanjuán contó anécdotas de la vida del autor, en una época en la que prácticamente nadie disponía de una cámara fotográfica y era él quien la prestaba a condición de revelar esas imagénes.

José Huertas Sáez nació en San Miguel de Salinas (Alicante) en 1922, pero llegó a Ibi con sus padres durante la primera emigración vinculada al proyecto del ferrocarril Alcoy-Alicante, que finalmente no llegó a materializarse. Tras pasar los difíciles años 40 en la localidad, trabajar en Payá Hnos. y desarrollar su afición por la fotografía, recogió el testigo de su maestro Victoriano Moltó cuando este abandonó la actividad profesional, heredando sus materiales, su clientela y sus conocimientos técnicos.
En una época en la que las dificultades económicas limitaban el acceso de la población a la fotografía, Huertas se ganó la vida retratando bodas, comuniones y otros acontecimientos familiares, además de cubrir fiestas populares, romerías como la de San Pascual, desfiles de Moros y Cristianos e inauguraciones municipales. También realizó fotografía industrial para empresas que necesitaban imágenes para sus catálogos. Trabajaba principalmente en blanco y negro y revelaba sus propias fotografías en el laboratorio que tenía en casa.
Sin embargo, una parte especialmente valiosa de su obra nació al margen de los encargos profesionales. Huertas aprovechaba la película que le sobraba después de cada trabajo para fotografiar las calles, los rincones y las gentes de Ibi, dejando constancia de la vida cotidiana del municipio entre los años 50 y 80. Estas imágenes espontáneas, que nunca llegó a cobrar, constituyen hoy un documento de gran valor histórico y social. Su hijo Augusto está trabajando en la recuperación, positivado y selección de este inmenso archivo, con el objetivo de sacar a la luz el legado de su padre y recuperar, a través de su mirada, una parte de la memoria colectiva de Ibi.
El libro Ibi. Memoria de una época se pondrá a la venta en quioscos y librerías a partir del 13 de noviembre.






