Golfos corruptos más castigados que los asesinos
Ahora sí que estamos dando ejemplo al mundo mundial y demostrando que la ¿Justicia? española es de las más implacables contra la corrupción (según de quién, eso sí). Nada menos que 24 años de cárcel para el exministro ¿socialista? José Luis Ábalos, el golfo famoso por sus conversaciones de sexo ‘a la carta’ con su compañero de “fatigas” Koldo, aquel que registraba la propiedad de un piso en Benidorm a nombre de un bebé (y colaba). Vaya par de personajes que ha condenado el Tribunal Supremo. Si será ejemplarizante el asunto que la pena media en España por asesinato está en 19 años de prisión, según las estadísticas judiciales oficiales. Y por violación con agravante de violencia con la víctima, en 15 años de talego.
Pero, ante todo, hay que ser proporcional. Estos magistrados consideran más grave trincar con comisiones por la venta de mascarillas y pegarse la buena vida con picaderos para retozar con jóvenes, o también enchufar a las novias, que darle matarile a alguien a sangre fría o abusar sexualmente de una mujer. Debe tratarse de los misterios del Derecho, los fundamentos jurídicos que nosotros, los no entendidos en la materia, no podemos comprender.
No es la primera vez que abogo en esta columna de opinión porque los delitos económicos, desde la estafa, el robo a la corrupción, como en este caso, se castiguen con dinero. Para empezar, devolverlo todo con intereses y vigilando al extremo que el dinero sale del trabajo del delincuente. Y trabajo real, nada de regalos del estilo ‘caso ZP’ y sus hijas, o los que se llevó casi toda su vida nuestro Rey Emérito. El ‘chorizo’, al tajo para compensar por su botín, sea del color político que sea. La cárcel está para encerrar a los violentos peligrosos. Y, por supuesto, inhabilitación para cargos públicos en todos los casos de mangoneo con dinero de todos.
Ahora ya sólo queda el día después, lo que podría decirse el servicio de ‘post-venta’ en este tipo de condenas por corrupción. Por ejemplo, el exalcalde de Marbella Julián Muñoz cumplió siete de los 22 años de prisión a los que había sido condenado por un centenar de causas judiciales distintas. El extesorero del PP Luis Bárcenas aún ha salido mejor parado, ocho años de 31 de condena entre rejas. Y a Eduardo Zaplana aún lo esperan en la puerta. Quien más tiempo pasó a la sombra se llamaba Luis Roldán, 15 años por forrarse con la construcción de cuarteles de la Guardia Civil con una pena de prisión idéntica a la del máximo contable de los populares, el que repartía sobres con dinero negro. Por cierto, que los que recibían esa pasta, se van de rositas.
En fin, a estas alturas de la “película”, a quién le sorprende la diferencia de rigor de algunos de la toga con los políticos de uno u otro partido. Al fin y al cabo, hay corruptos y corruptos, que no todos somos iguales y en esto también se tiene en consideración a las gentes de bien.
Puestos a mirar las estadísticas españolas, aparte de ese “récord” de Luis Roldán en tiempos de ¿democracia?, antes de eso, con la dictadura franquista, tiene el dudoso honor de haber estado más tiempo enjaulado un tal Marcos Ana, en total fueron 23 años de cárcel. Nada menos que poeta y comunista. Ingresó en prisión en 1939 y fue indultado en 1961 por la presión internacional de la recién fundada entonces Amnistía Internacional (germen de bolivarianos, claro). El régimen del caudillo lo acusó de tres asesinatos, con la transparencia y consistencia de pruebas de la época.