El primer Campus de Navidad: una propuesta educativa, lúdica e inclusiva para la conciliación familiar
por Paula Peidró Bernabeu, concejala de Educación de Ibi
Estas Navidades, Ibi ha estrenado por primera vez el Campus de Navidad, una iniciativa impulsada por la Concejalía de Educación del Ayuntamiento de Ibi que ha venido a cubrir una necesidad de muchas familias del municipio, porque cuando llegan las vacaciones escolares, los días siguen siendo laborables para la mayoría de padres y madres.
El campus, que se celebra de forma gratuita los días 23, 24, 29, 30 y 31 de diciembre en el Colegio Felicidad Bernabeu, está dirigido a niños y niñas de entre 3 y 11 años. Y lo hace con una propuesta sencilla pero bien planteada: ofrecer un espacio seguro donde los más pequeños puedan disfrutar de sus vacaciones con juegos, talleres, actividades navideñas y tiempo para compartir con otros niños, siempre acompañados por monitores con experiencia.
La respuesta de las familias ha sido clara desde el primer momento. En esta primera edición se han inscrito 219 niños y niñas, una cifra que dice mucho de un proyecto que se estrena por primera vez. Durante las vacaciones, encontrar alternativas que combinen ocio, aprendizaje y horarios compatibles con la jornada laboral no siempre es fácil. Por eso, cuando aparece una propuesta de este tipo, la gente responde.
Uno de los puntos que más se ha valorado es el carácter inclusivo del campus. Contar con personal de refuerzo con titulación específica para atender a menores con necesidades especiales es una forma de entender la educación y el ocio como espacios donde todos tienen cabida, sin excepciones, y donde la igualdad de oportunidades no se queda solo en palabras sino que pasa a los hechos.
Más allá de los números, este Campus de Navidad pone sobre la mesa algo igual de importante: la necesidad de que los niños y niñas tengan espacios de juego compartido, lejos de las pantallas. Jugar, correr, crear, hablar y relacionarse cara a cara con otros niños sigue siendo fundamental para su desarrollo. En un momento en el que las tablets y los móviles ocupan cada vez más tiempo, ofrecer alternativas basadas en el juego tradicional y en la convivencia es casi un regalo.
Para las familias, además, estas iniciativas suponen un pequeño respiro. Saber que tus hijos están bien atendidos, disfrutando y aprendiendo, permite organizar mejor el día a día y afrontar estas fechas con menos estrés.
Este primer Campus de Navidad deja una sensación clara: cuando se piensa en la realidad cotidiana de las personas, las iniciativas funcionan. Esta es una propuesta que llega para quedarse y que convierte las vacaciones navideñas en un tiempo para disfrutar, aprender y conciliar.