Tras anunciar el pasado verano que dejaba el Futsal Ibi y que, aparentemente, ponía fin a su etapa en el fútbol sala, Carlos Vilaplana ‘Charly’ volvió a calzarse las zapatillas para embarcarse en el proyecto del Crevillent Futsal. Medio año después, el ala ibense ha celebrado un nuevo ascenso a Segunda División B y afronta con ilusión una temporada que supondrá un nuevo reto en su trayectoria deportiva.
El pasado año anunciaste que dejabas el Futsal Ibi y, con ello, parecía que también el fútbol sala. ¿Qué hizo que volvieras a ponerte las zapatillas?
El año pasado, al finalizar la temporada, sentía que necesitaba tomarme un descanso y dejar la competición de lado. Es cierto que, en un principio, mi idea era colgar las botas y tener tiempo para disfrutar de otras cosas, pero al cabo de unos meses sentía que me faltaba algo y que realmente lo echaba de menos. Entonces se me presentó un proyecto que me parecía atractivo y finalmente decidí aceptar el reto y volver a ponerme las zapatillas. «Al cabo de unos meses sentía que me faltaba algo y que realmente lo echaba de menos.»
¿Llegaste a pensar que no volverías a competir?
Por supuesto. Es cierto que no volví a competir a nivel profesional, sino que, en este caso, la categoría era Tercera División. Al final, el hecho de no tener que viajar tan lejos ni dedicar tanto tiempo al fútbol sala fue lo que hizo que tomara esa decisión. Ahora volvemos a una categoría superior y los desplazamientos serán más largos, pero lo afrontamos con muchas ganas.
¿Cómo has vivido este regreso, culminado además con un ascenso a Segunda División B?
En general, muy bien. En Crevillent tenía conocidos dentro del equipo y eso hizo que la adaptación fuera más sencilla. A nivel deportivo me he encontrado bien, a pesar de haber estado medio año sin competir. La temporada ha sido dura en algunos momentos, pero hemos sabido sacarla adelante y hemos conseguido el objetivo, que no era otro que el ascenso a Segunda División B.
Después de tu etapa en Ibi, ¿qué significa para ti volver a disfrutar del fútbol sala cerca de casa?
Significa mucho. Al final llevo siete u ocho años jugando fuera de casa, unas veces más cerca y otras más lejos, pero poder competir en una categoría semiprofesional cerca de casa es un lujo. Lo más importante es que mi gente pueda venir a verme cuando quiera; es lo que más valoro de estar cerca de casa. «Lo más importante es que mi gente pueda venir a verme cuando quiera.»
¿Qué ha tenido el Crevillent Futsal para hacerte recuperar esa ilusión por competir?
El Crevillent es un equipo relativamente nuevo, con un proyecto muy ambicioso. Es un club que ha ido ascendiendo de categoría año tras año y que tiene muchas ganas de hacer las cosas bien. Cuando contactaron conmigo tenía claro que no quería volver a competir, pero poco a poco fui siguiendo el proyecto, vi lo que estaban construyendo y eso terminó por motivarme para fichar allí.
¿Cuál ha sido el momento más especial de esta segunda etapa desde que regresaste en febrero?
Sin duda, conseguir otro ascenso a Segunda División B. En esos momentos ves recompensado todo el trabajo y el sacrificio diarios, y siempre son recuerdos que permanecen para siempre.
¿A nivel personal, sientes que este ascenso tiene un valor diferente por todo lo que has vivido en los últimos meses?
Es posible que tenga un valor diferente, porque pasar de no tener ganas de competir a fichar en febrero por un equipo y terminar consiguiendo un título de liga y un ascenso es algo muy bonito. Es cierto que estaba un poco desmotivado y desilusionado con este deporte, que tanto me ha dado, pero esta experiencia me ha hecho darme cuenta de que, en gran parte, el fútbol sala lo necesito en mi vida. «Esta experiencia me ha hecho darme cuenta de que, en gran parte, el fútbol sala lo necesito en mi vida.»
La próxima temporada traerá más exigencia y desplazamientos. ¿Cómo afrontas este nuevo reto?
Con muchas ganas. En mis dos últimos equipos solo pude disfrutar de media temporada y este año tengo esa motivación que hacía tiempo que no sentía de empezar un nuevo curso desde el principio. Sé que será una temporada dura y larga, con muchos kilómetros por delante y momentos buenos y malos, pero la afronto con muchísima ilusión.
Si pudieras darle un consejo al Charly que decidió dar por zanjada su carrera en el fútbol sala hace unos meses, ¿qué le dirías?
La verdad es que no me arrepiento de haber tomado la decisión de parar durante un tiempo. Si tuviera que darle un consejo sería que, a veces, viene bien desconectar para volver después con más ganas. A mí, desde luego, me ha servido para eso.
Para terminar, ¿queda Charly para muchos años más en las pistas o ahora prefieres ir temporada a temporada?
Vamos a ir paso a paso. Como decía antes, la temporada es muy larga y, dependiendo de cómo me encuentre física y mentalmente, decidiré qué hacer el año siguiente. Ahora mismo quiero disfrutar de mi equipo, de mis compañeros e intentar dar lo mejor de mí para ayudar al club a cumplir sus objetivos.




