Nuria Pina, concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento de Ibi
El pasado martes se aprobó, con los votos de PSOE y Som Ibi, la modificación puntual que permitirá avanzar en la regularización de las sedes de cuatro comparsas y hacer posible que puedan acondicionarlas adecuadamente. Vox votó en contra y el PP se abstuvo. Al necesitarse mayoría absoluta, la abstención del PP tenía, en la práctica, el mismo efecto que un voto en contra.
La aprobación es una gran noticia porque supone un paso importante para resolver un problema que nuestras fiestas arrastran desde hace muchos años.
Resulta difícil entender los argumentos que PP y Vox han utilizado para justificar su oposición. Uno de los más repetidos es que el caso de estas cuatro comparsas responde a un interés particular y no general. Olvidan que prácticamente todas las comparsas de Ibi, salvo una, tendrán que pasar por un procedimiento similar para regularizar sus zocos. Si esta modificación hubiera sido rechazada, los mismos criterios podrían haberse aplicado al resto. Por eso, la aprobación del martes es una buena noticia para todo el censo festero de Ibi.
Durante el Pleno, PP y Vox dijeron que quieren una solución definitiva y legal para las sedes festeras, “pero no así”. La pregunta es evidente: ¿entonces cómo? Resulta difícil defender una solución legal y, al mismo tiempo, bloquear el procedimiento urbanístico legal que permite avanzar hacia ella.
También acusan al equipo de gobierno de “inacción” mientras reconocen que la falta de zocos estables es un problema histórico. El Partido Popular gobernó Ibi durante veinte años y no hizo nada para resolverlo. Ahora, cuando este equipo de gobierno da los pasos para solucionarlo, resulta poco coherente que sea precisamente el PP quien hable de inacción.
Creo que PP y Vox vieron las dudas que esta modificación podía generar entre algunos vecinos y encontraron una oportunidad para utilizar el asunto políticamente contra el equipo de gobierno. El problema es que las consecuencias no las sufre solo el gobierno municipal, sino también las comparsas y sus integrantes, que, no lo olvidemos, también son vecinos de Ibi.
Quiero terminar dirigiéndome especialmente a los vecinos del barrio de la Dulzura. Entiendo que esta cuestión pueda generar preocupación. Precisamente por eso es necesario regularizar los zocos y establecer normas claras. La modificación busca que las cosas se hagan bien y conforme a la ley, con horarios, aislamiento acústico, medidas de seguridad y todas las condiciones necesarias.
El objetivo es hacer compatible la actividad de las comparsas durante determinados días del año con el derecho al descanso de quienes viven en la zona. Desde el Ayuntamiento existe el compromiso de cumplir y hacer cumplir las normas, y las comparsas también han manifestado su voluntad de respetarlas.
Pido comprensión a los vecinos y civismo a los festeros. Se trata de convivencia, respeto y de entender que todos formamos parte del mismo pueblo. Demostremos que somos un pueblo festero y al mismo tiempo respetuoso.




