El equipo de gobierno va a intentar sacar adelante, de nuevo, en el pleno del 8 de septiembre la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que permitiría la instalación de cuatro comparsas en el barrio de la Dulzura.
Paralizada desde mayo
Esta cuestión ya se abordó en el pleno de mayo, donde el gobierno tuvo que dejar sobre la mesa su propuesta al no contar con el respaldo de Som Ibi, y tampoco del PP y Vox.
La responsable de Urbanismo, Nuria Pina, explicó en aquel pleno que el trámite busca otorgar “seguridad jurídica” a este espacio y reducir la edificabilidad prevista en el PGOU (de siete alturas a dos); sin embargo, desde la oposición le recriminaron que el expediente no indica de manera explícita el uso que quiere darse a estas naves.
El PP pidió una evaluación ambiental real sobre el impacto de instalar zocos festeros y Som Ibi reclamó abordar este asunto desde el interés general, no particular, garantizando un encaje legal que beneficie al conjunto de la ciudadanía y permita que todos los agentes implicados aporten soluciones.
Ambos grupos votaron a favor de dejar sobre la mesa este trámite hasta disponer de información más detallada sobre este expediente.
Sin embargo, el gobierno llevará a pleno la misma documentación que en mayo porque “la modificación cuenta con todos los informes técnicos y jurídicos necesarios”, explica la responsable del área, Nuria Pina.
Los socialistas defienden que con su propuesta será posible legalizar y ordenar estos espacios, lo que permitiría establecer normas claras, exigir el cumplimiento de requisitos de insonorización, seguridad y horarios, entre otros aspectos, y dar respuesta a una problemática histórica en el municipio: la falta de sedes fijas para diversas comparsas.
Desde Som Ibi, por su parte, explican que llevan más de un año planteando alternativas provisionales para las comparsas mientras se alcanza una solución definitiva y hacen hincapié especialmente en la instalación de carpas en la vía pública mediante las correspondientes licencias temporales, permitiendo así el desarrollo de la actividad festera dentro de la legalidad.
Preocupación vecinal
El otro frente que tiene esta propuesta son los vecinos del barrio de la Dulzura.
La preocupación vecinal gira en torno a los ruidos y molestias que estas actividades generan y así lo dejaron patente en la reunión de abril, en la sede de la asociación, donde trasladaron a los responsables políticos su preocupación ya que temen ver alterada la tranquilidad del barrio.
Su postura no ha cambiado y siguen oponiéndose a que ese espacio se convierta en una zona de ocio, con actividades lúdicas todos los fines de semana.
De hecho, ya hay presentadas tres denuncias en la Policía Local contra los ruidos que han ocasionado las distintas fiestas que se han organizado hasta ahora.
Cuatro comparsas
Cuatro son las comparsas interesadas: Almogávares, Beduinos, Mudéjares y Mozárabes y estos últimos ya celebrarán estas fiestas en las naves de Avenida.





