Las cifras no dejan lugar a dudas y la tendencia que está modificando la estructura familiar en España en los últimos años también atañe a esta comarca.
Nos referimos a ese fenómeno social donde el número de mascotas ha crecido exponencialmente y supera al de niños en el conjunto de los hogares; un hecho incuestionable, que está provocando cambios importantes en el modo de vida y en las relaciones familiares.
Solo en la localidad de Ibi hay censados, es decir aquellas mascotas que tienen microchip, un total de 12.578 animales, para una población que se sitúa ahora mismo en los 25.464 habitantes, lo que supone una mascota por cada dos personas.
Los datos figuran en el Registro Supramunicipal de Identificación de Animales de Compañía y de Équidos de la Comunitat Valenciana (Rivia), al que solo tienen acceso restringido organismos oficiales como los ayuntamientos, a través de los cuerpos locales de Policía, y de esa cifra global, 11.129 son perros; 1.405 son gatos; y hay 33 hurones.
El otro apunte llamativo está en el número de menores censados en Ibi (hasta 18 años), que se sitúa en los 4.591; es decir, tres veces menos niños y niñas que mascotas.
Según los últimos datos publicados por la Red Española de Identificación de Animales de Compañía (REIAC), que recoge los animales censados a mediados de 2023, en nuestro país había 10.165.498 perros y 967.834 gatos. Mientras, en enero de ese mismo año había 1.786.406 niños de entre 0 y 4 años, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Uno de los factores más significativos detrás de esta tendencia es la evolución de la estructura familiar, según apunta los expertos, ya que, en las últimas décadas, ha habido un aumento en la edad a la que las parejas deciden tener hijos. Muchas personas priorizan sus carreras profesionales, la estabilidad económica y el desarrollo personal antes de aventurarse en la paternidad.
Además, señalan, porque la crianza de los hijos es cara, tanto a nivel económico como emocional y también se hace más difícil la conciliación laboral.
Como resultado, las mascotas han pasado a ocupar un lugar central en la vida de muchos, ofreciendo compañía y amor incondicional sin las responsabilidades que conlleva criar a un niño. Además, la diversidad de modelos familiares ha contribuido a esta situación, facilitando que muchas de ellas encuentren en las mascotas una forma de crear un hogar y experimentar un sucedáneo de la maternidad de una manera diferente.
Albergue canino
El censo de mascotas en Ibi incluye también a los 160 perros y gatos acogidos en el albergue canino. Sin embargo, existen amplias colonias de gatos callejeros sin registrar, así como perros, por lo que el número de animales en la población podría ser mayor, explica Raquel Buzón, responsable de la protectora.
De todos modos, con la entrada en vigor de la nueva ley de Bienestar Animal se estrecha el margen para que esta situación se mantenga en el tiempo, ya que en el caso de los gatos domésticos, la ley obliga a llevar microchip y estar inscritos en el registro oficial de animales. Este sistema permite identificar al propietario en caso de pérdida o abandono y controlar las poblaciones felinas, especialmente en colonias callejeras. No cumplir con esta norma se considera una infracción grave, con multas de hasta 50.000 euros.
