El parón en las promociones de vivienda nueva en Ibi y comarca sigue la tendencia del resto del país y aunque ha habido un repunte del 20% en 2025, es insuficiente para cubrir la demanda, lo que mantiene los precios altos.
Ibi, además, no dispone de un gran término municipal, por lo que el suelo escasea. Tal y como explica la concejal de Urbanismo, Nuria Pina, actualmente no existe solares en el caso urbano y los constructores compran varias casas para tirarlas y poder edificar, como el caso de una promoción de 14 viviendas en la calle Les Eres.
El resto de construcciones actualmente en marcha también son relativamente pequeñas, como la iniciada frente al colegio Cervantes de 14 viviendas, la de plaza de la Libertad con 30 pisos, la de la plaza dels Geladors, con 21 viviendas, o la cooperativa de viviendas frente el Ayuntamiento, donde se prevén 12 domicilios.
En cambio, otras zonas presentan un ritmo de desarrollo más lento en relación con su capacidad, como la urbanización del Alamí. Allí, el Consistorio ha concedido únicamente 11 licencias para viviendas unifamiliares y, por ahora, tampoco se prevé un desarrollo inmediato en el solar de la antigua fábrica Guisval, “donde solo se ha solicitado licencia de demolición”, señala Pina.
El resto de actuaciones urbanísticas tienen que ver con arreglos de inmuebles en el caso antiguo, principalmente para alquilar, y la adecuación de tres locales comerciales para convertirlos en casas.
Aunque la edil afirma que no están detectando una gran demanda de vivienda, sí considera que es real la necesidad habitacional de los jóvenes y se muestra esperanzada en el proyecto de VPO en Ibi.
Atasco en Urbanismo
La concejal reconoce que el área municipal de Urbanismo sufrió un “gran atasco” entre finales de 2024 y principios de 2025, pero tras la incorporación de varios arquitectos técnicos el trabajo “se ha acelerado”.
Pina confía en que esta buena marcha se mantenga y ayude a agilizar los trámites urbanísticos.
