El Ayuntamiento de Ibi ha hecho público un informe técnico que constata una mejora clara y sostenida en el control de los vertidos industriales en el municipio.
El informe recoge los resultados de los muestreos realizados por el Ayuntamiento de Ibi entre 2020 y 2025. En ese periodo se realizaron 847 muestras de aguas residuales industriales.
Los incumplimientos detectados han pasado de 36 de media durante la legislatura pasada (32 en 2020, 29 en 2021 y 48 en 2022), a solo 3 en 2025, lo que supone una reducción del 92 %. Esta tendencia ha sido constante, registrándose 13 incumplimientos en 2023, 7 en 2024 y únicamente 3 en 2025.
Esta mejora es fruto del refuerzo combinado entre el Ayuntamiento de Ibi y las empresas ibenses. Por una parte, desde el Consistorio se ha mejorado las políticas de control y seguimiento durante esta legislatura. Entre las medidas adoptadas destacan la contratación de un programa específico de control de vertidos, que incluye muestreos, analíticas e inspecciones periódicas, así como el requerimiento a todas las industrias para revisar y adaptar sus condiciones de vertido a la Ordenanza municipal vigente, mediante la presentación de declaraciones de aguas residuales.
Por otra parte, las empresas ibenses han mejorado sus sistemas de depuración, han aplicado ajustes en los procesos productivos o cambios en los productos químicos empleados, corrigiendo así muchas situaciones que incumplían la normativa.
El informe señala también que el Ayuntamiento trabaja ya en una revisión de la Ordenanza municipal de vertidos, para adaptarla a la nueva normativa europea y a la autorización emitida por la Confederación Hidrográfica del Júcar. Esta actualización permitirá ofrecer mayor seguridad jurídica a las empresas y reforzar la protección del medio hídrico.
Desde el Ayuntamiento de Ibi se valoran muy positivamente los resultados de las medidas aplicadas, reflejados en este informe.
La concejal de Actividades del Ayuntamiento, Nuria Pina, se muestra satisfecha con los resultados de las medidas puestas en marcha, tanto desde la administración como desde las empresas. Según Pina, se ha logrado reducir de forma significativa los incumplimientos “mediante planificación, diálogo con el sector industrial y una aplicación firme pero razonable de la normativa”. Pina recuerda que “los vertidos industriales mal gestionados pueden generar perjuicios para la ciudadanía” y destaca que “las medidas aplicadas avanzan hacia un modelo industrial responsable y compatible con la calidad de vida en Ibi”.
