Daniel Pina lidera el crecimiento del Futsal Ibi tras el ascenso y una brillante permanencia en Segunda División B

“Es increíble lo que está logrando este club y solo podemos dar las gracias a quienes lo hacen posible cada día”

Daniel Pina ha sido uno de los grandes protagonistas del crecimiento experimentado por el conjunto ibense durante las tres últimas temporadas. El técnico llegó al primer equipo antes del inicio de la campaña 2023-2024 y, desde entonces, ha liderado una etapa marcada por la consolidación deportiva del conjunto azulón. Durante este periodo, el equipo ha conseguido regresar a la categoría de bronce tras lograr el ascenso y, en su estreno, ha firmado una notable sexta posición que le permitió asegurar la permanencia con solvencia y competir durante buena parte de la temporada en la zona alta de la clasificación. Unos resultados que reflejan la evolución de un proyecto que no ha dejado de crecer dentro y fuera de la pista.

Con el curso ya finalizado y mientras el club continúa trabajando en la planificación de la próxima temporada, el entrenador hace balance del camino recorrido, analiza las claves del éxito deportivo y reflexiona sobre el futuro de la entidad. El técnico de Ibi se ha ganado la renovación a pulso tras unos años idílicos en los que su equipo ha ido in crescendo hasta asentarse en una división muy competitiva.

Después de lograr el ascenso la temporada pasada y terminar en sexta posición este curso, ¿cómo valoras estas dos últimas temporadas al frente del equipo?

La verdad es que estoy muy contento por el trabajo realizado. Hemos trabajado todos muchísimo para devolver al equipo al lugar donde merece estar y, por fin, lo conseguimos. Han sido dos temporadas muy bonitas, pero también muy exigentes. Nunca es fácil ganar una liga y menos en un grupo tan competitivo como el Grupo 15, donde el margen de error es mínimo. Además, tuvimos que superar un playoff a partido único. Esta temporada creo que tanto el equipo como el club han crecido de manera exponencial para cumplir los objetivos marcados. Es increíble lo que se está consiguiendo y solo podemos dar las gracias a todas las personas que lo hacen posible día tras día.

¿Cuál crees que ha sido la clave para lograr una permanencia tan tranquila y competir durante gran parte del curso en la zona alta?

Pienso que la clave ha estado en el cambio de mentalidad y en la predisposición del grupo para adaptar ciertos aspectos tácticos. Somos un club recién ascendido, aunque algunos jugadores tienen mucha experiencia, y sabíamos que teníamos que adaptarnos rápidamente para poder competir en una categoría tan exigente y con desplazamientos tan largos. Lo hemos conseguido y estoy muy orgulloso de ellos.

¿La sexta posición ha superado incluso las expectativas que teníais al inicio de la temporada?

La realidad es que el objetivo de cualquier recién ascendido es lograr la salvación, especialmente cuando existe tanta diferencia de medios con otros clubes de la categoría. Pero tengo que reconocer que siempre tuve mucha confianza en este grupo. Conozco la calidad que tienen los jugadores y sabía de lo que eran capaces. Aun así, han hecho una temporada espectacular.

Habéis formado un grupo muy sólido entre jugadores que ya estaban y los nuevos fichajes. ¿Qué importancia ha tenido el vestuario en el éxito del equipo?

Es un grupo espectacular. Los nuevos fichajes se han integrado muy bien gracias, en parte, a los compañeros que ya estaban y al ambiente tan cercano que existe tanto dentro del equipo como en el club. Creo que es muy difícil firmar temporadas como las que estamos realizando sin un grupo humano sano detrás. Ahí está una de las principales fortalezas de este equipo.

Como entrenador, ¿cómo se vive el día a día con una plantilla tan comprometida?

Para mí es un orgullo. Como exjugador y excapitán del club siempre soñé con poder entrenar aquí y ayudar a que el equipo regresara al lugar que le corresponde. Lo vivo como un premio. Es cierto que la competición a veces te absorbe y te hace centrarte solo en los resultados, pero cuando te paras a pensar en todo lo que compartimos, te das cuenta de que eso es lo realmente importante y lo que nos llevaremos para siempre.

¿Qué momento de la temporada te ha hecho sentir más orgulloso del equipo, independientemente de los resultados?

No podría quedarme con uno solo. A mí me encanta ver cómo responde el equipo cuando todo se pone en contra. Hemos tenido lesiones importantes, ausencias y partidos complicados, pero nunca hemos dejado de creer. También me llena de satisfacción ver cómo jugadores que quizá habían participado menos dan un paso adelante cuando el equipo los necesita. Es fácil rendir cuando todo va bien, pero es en los momentos difíciles cuando realmente se demuestra de qué está hecho un jugador.

Cuando llegan las malas rachas, ¿cómo intentas gestionar el aspecto emocional del grupo?

Si algo he aprendido en los últimos años es a relativizar bastante las cosas. Ni cuando todo va bien somos los mejores ni cuando todo va mal hay que dramatizar. Intentamos actuar en función de lo que necesita cada momento, ofreciendo apoyo, tiempo, espacio o confianza. Al final, gestionar un equipo también consiste en entender a las personas.

Estas dos temporadas han sido muy exitosas para el club. A nivel personal, ¿qué te han aportado como entrenador y como persona?

Como entrenador estoy en constante aprendizaje. El fútbol sala evoluciona continuamente y yo también he evolucionado mucho. Poder compartir experiencias con técnicos más experimentados y observar cómo gestionan los partidos te ayuda a crecer enormemente. A nivel personal también he madurado bastante. La experiencia acumulada, las situaciones vividas y la convivencia diaria con el grupo me han permitido afrontar cada reto con una mayor tranquilidad y perspectiva.

Tras consolidar al equipo en la categoría, ¿cómo afrontáis ya la próxima temporada?

La verdad es que no se para nunca. Ya estamos trabajando en renovaciones, posibles incorporaciones y también en algunas salidas. La idea es mantener la mayor parte del bloque y aprovechar todo el trabajo realizado durante estos años para seguir creciendo. En cuanto a los objetivos, debemos ser realistas. Competimos contra clubes con estructuras muy potentes y eso nos obliga a mantener los pies en el suelo. Intentaremos conseguir la permanencia lo antes posible y, a partir de ahí, veremos hasta dónde podemos llegar.

Mirando al futuro, ¿qué mensaje le lanzarías a la afición?

Solo puedo darles las gracias de corazón. Ha sido un año muy bonito y hemos notado un gran apoyo en el pabellón. Les diría que vamos a seguir trabajando para que el club continúe creciendo y para que todos los aficionados que disfrutan de este deporte puedan seguir haciéndolo durante muchos años.

Carrito de compra
Scroll al inicio