El desarrollo urbanístico de la primera fase del polígono industrial NPI-5 se encuentra actualmente paralizado, dado el coste “inasumible” para las empresas que supone el proyecto de evacuación de las aguas pluviales.
Como se ha venido informando, el Ministerio de Fomento indicó en su momento que el trazado de la canalización propuesto para verter al cauce público se ubica en la zona de dominio público de la autovía A-7 y exige que el proyecto contemple la gestión de las aguas antes de que estas lleguen al cauce del río, con el objetivo de prevenir inundaciones.
Para cumplir con este requisito, el equipo redactor diseñó dos balsas de retención cuya construcción incrementa en 19 millones de euros el coste de la futura urbanización; un aumento que los empresarios consideran inviable.
La concejal de Urbanismo, Nuria Pina, explica que, después de hablar con la Confederación Hidrográfica del Júcar y con el Ministerio, y “dado que el proyecto planteado es económicamente inasumible se están explorando otras vías para desbloquear el proyecto”. Pina ya indicó que alguna solución podría venir mediante ayudas o financiación, dado que, según indicó, el coste se asumiría “a medias”.
El desarrollo del polígono NPI-5 se ha visto condicionado por años de trámites y una alta inversión. Los costes de urbanización para esta bolsa de suelo industrial superan los 11’3 millones de euros, lo que, unido a la falta de suelo disponible en otros recintos, ha generado un escenario de altos costes y preocupación para los empresarios locales.
Inicialmente, el polígono NPI-5 disponía de un único sector con una superficie aproximada al millón de metros cuadrados.
Tras una modificación del PGOU, pasó a estar dividido en tres fases, de unos 300.000 metros cuadrados aproximadamente cada una, siendo el Consistorio el órgano ambiental y promotor de este planeamiento.
