El Rayo Ibense afronta el cierre de la temporada tras haber cumplido su gran objetivo: la permanencia en la Lliga Comunitat. El conjunto dirigido por Roberto y Moltó ha firmado una campaña de menos a más, marcada por un inicio complicado y una gran reacción en la segunda vuelta que le ha permitido competir con cualquiera. El equipo despedirá la liga este domingo 10 de mayo, a las 12:00 horas, en Torrevieja, con la posibilidad de alcanzar la sexta posición y cerrar el curso entre los seis mejores clasificados.
Tras una temporada marcada por los altibajos y con el objetivo cumplido en las últimas jornadas, habéis logrado mantener al Rayo Ibense en Lliga Comunitat. ¿Qué sensaciones os deja haber conseguido finalmente la salvación?
Terminamos con sensaciones muy positivas, ya que hemos alcanzado el objetivo marcado al inicio de la temporada. Además, el equipo ha completado una gran segunda vuelta, compitiendo de tú a tú contra todos los rivales, por lo que el balance global es muy satisfactorio.
Este ha sido vuestro primer año al frente de un primer equipo. ¿Qué ha supuesto para vosotros dar ese salto como entrenadores?
Es cierto que, desde fuera, puede parecer un salto importante, pero el grupo que hemos tenido, bastante joven, nos ha ayudado mucho en diferentes situaciones. A nivel personal, estamos muy satisfechos con esta primera experiencia en un equipo senior y afrontamos el futuro con muchas ganas de seguir aprendiendo y mejorando en el día a día.
A nivel personal, ¿qué ha sido lo más difícil de gestionar en esta primera experiencia en un banquillo de primer equipo?
Han sido muchos factores. La primera vuelta fue especialmente complicada por la dinámica negativa con la que comenzamos y gestionar esa situación no fue sencillo. Sin embargo, gracias a la unión del grupo y al trabajo de todo el cuerpo técnico, conseguimos sacarlo adelante. El gran vestuario que hemos construido ha facilitado mucho la gestión en los momentos difíciles, y eso ha sido clave durante toda la temporada.
Competís en una Lliga Comunitat muy exigente, con muchos equipos igualados y campos complicados. ¿Qué os ha sorprendido más del nivel de la categoría y dónde creéis que se marca la diferencia para poder mantenerse?
Basta con ver la clasificación para comprobar la igualdad que existe. Hemos llegado a la última jornada con todo por decidir: campeonato, play-off y descenso. Nos ha sorprendido especialmente el nivel general y la dificultad de competir fuera de casa, donde puntuar ya es complicado. Creemos que la clave está en encontrar regularidad tanto como local como visitante, aunque hacerse fuerte en casa resulta fundamental.
¿Cuál creéis que ha sido el punto de inflexión del equipo para reaccionar en los momentos más complicados?
Uno de los momentos clave llegó tras la derrota en Mutxamel (3-1) durante la primera vuelta. A partir de ahí, el equipo dio un paso adelante a nivel colectivo: reforzamos la unión del grupo, fuimos más prácticos en el juego y dimos mayor importancia a mantener la portería a cero. Eso nos permitió crecer progresivamente también en ataque. Además, competir y ganar a equipos de la zona alta reforzó mucho la confianza del grupo.
Durante la campaña hubo rachas muy buenas y otras muy difíciles. ¿A qué atribuís esa irregularidad?
Principalmente, a la igualdad de la competición y al alto nivel de los rivales. También ha influido la falta de experiencia, tanto nuestra como cuerpo técnico como de los propios jugadores, que son muy jóvenes y están en pleno proceso de crecimiento. Aun así, el equipo supo aprender de los errores y firmó una gran segunda vuelta que nos permitió lograr la permanencia.
En los peores momentos, ¿cómo se gestiona el vestuario para mantener la confianza y evitar el desánimo?
La clave ha sido el grupo humano. Los jugadores han formado un vestuario excepcional, dentro y fuera del campo. Desde el primer día creyeron en nosotros y en la idea de trabajo, y sabíamos que los resultados acabarían llegando. En los momentos difíciles, el equipo supo hacer autocrítica y mantener la línea de trabajo, incluso aumentando el esfuerzo.
¿Ha habido algún partido o momento concreto que recordéis como clave para lograr la permanencia?
La victoria en Olleria fue uno de los momentos más importantes. Veníamos de una mala imagen en casa ante el Redován, pero supimos reaccionar con un partido muy completo: ganamos fuera de casa, que siempre es complicado, y mantuvimos la portería a cero. A partir de ahí, prácticamente dependíamos de un solo punto para certificar la salvación, aunque el equipo no bajó el nivel en ningún momento.
¿Qué aprendizaje os deja esta temporada de cara al futuro, tanto en lo deportivo como en lo humano?
Para ser nuestra primera experiencia en un banquillo de este nivel, estamos muy orgullosos de lo conseguido. Nos llevamos un aprendizaje muy importante, tanto en lo deportivo como en lo humano, que sin duda nos ayudará en el futuro. Aun así, somos conscientes de que todavía tenemos margen de mejora y debemos seguir creciendo.
Pensando ya en la próxima campaña, ¿qué necesita mejorar el equipo para no volver a sufrir tanto?
Principalmente, lograr una mayor regularidad durante toda la temporada y adquirir más experiencia para saber competir mejor en los momentos clave: saber sufrir, gestionar los partidos y minimizar errores.





