El Ayuntamiento ha conseguido reducir drásticamente su periodo medio de pago (PMP) a proveedores de 167 a 35 días, según ha confirmado la Tesorería municipal.
Esta reducción, cercana al 80%, se ha producido tras las últimas actuaciones de revisión y depuración de facturas realizadas por los servicios económicos municipales y sitúa al Ayuntamiento muy cerca del objetivo de los 30 días.
La reducción del PMP ha sido una de las prioridades del actual equipo de gobierno desde que asumió sus funciones Los datos de contabilidad de Tesorería reflejan que, durante el primer trimestre de 2023, todavía bajo el anterior gobierno municipal, quedaron pendientes de pago 4 millones de euros. Un informe posterior, de junio de 2023, coincidiendo con el cambio de gobierno, contabilizaba 1.632 facturas pendientes, correspondientes a distintos ejercicios desde 2018, por un importe total que ya superaba los 4,8 millones de euros. La deuda acumulada con proveedores en dicho periodo llegó a superar los siete millones.
Desde entonces, el Ayuntamiento ha trabajado para regularizar la contabilidad, desbloquear expedientes y afrontar los pagos pendientes. Entre las operaciones realizadas destaca el abono de 4’15 millones de euros correspondientes a más de 930 facturas de ejercicios anteriores, que afectaban a 176 proveedores. Además, durante 2025 se realizaron pagos por valor de más de 11 millones de euros, entre facturas, inversiones y otras obligaciones municipales.
El concejal de Hacienda, David Rojas, ha destacado el trabajo realizado para afrontar esta situación: “Cuando llegamos al Ayuntamiento nos encontramos con una gran cantidad de facturas pendientes, expedientes acumulados y falta de personal en los departamentos económicos. Hemos tenido que regularizar la contabilidad y hacer frente a pagos que llevaban años pendientes. Ha sido un trabajo complicado, pero los resultados demuestran que hemos avanzado mucho en la normalización de la gestión municipal”.
Según indica el edil, “la incorporación de un tesorero con habilitación nacional a tiempo completo, el refuerzo de la plantilla, la actualización de las aplicaciones informáticas de contabilidad y tesorería y la reorganización del departamento han sido determinantes para reducir el trabajo acumulado, agilizar la gestión económica municipal y contribuir a la reducción del periodo medio de pago”.
Rojas explica que “las últimas actuaciones de depuración han consistido en contabilizar facturas antiguas que ya habían sido pagadas, pero que, debido a la acumulación de trabajo, todavía figuraban como pendientes en los registros contables. Esta situación provocaba que el periodo medio de pago fuera artificialmente superior al real”.
El concejal de Hacienda ha señalado que “reducir los plazos de pago no es solo mejorar una cifra. Es dar confianza a las empresas que trabajan con el Ayuntamiento y facilitar que los servicios municipales funcionen con normalidad. Y eso también beneficia a los vecinos de Ibi, porque una administración que cumple está en mejores condiciones para prestar sus servicios y atender las necesidades de la ciudadanía”.
“La prioridad ahora es consolidar esta mejora y alcanzar el objetivo de los 30 días, garantizando una gestión económica más ágil, eficaz y regular”, concluye Rojas.





