¿A qué está jugando el PP en Ibi?
Por Aitana Gandia, portavoz de Som Ibi-Compromís
El lunes tuvo lugar la famosísima y tan esperada Mesa de Negociación, donde se «debate» y se «negocia» la situación de la plantilla municipal: en qué departamento necesitamos más personal, qué fichas o puestos de trabajo deben revisarse para adecuarlos a la realidad… Este órgano es uno de los pasos previos para materializar cambios y mejoras para los trabajadores y trabajadoras del Ayuntamiento y, por tanto, repercutir en una mejor calidad del servicio público.
En una situación de normalidad, este hecho no sería tan relevante, pero en el caso de Ibi es uno de los pasos más importantes de esta legislatura y con mucho trasfondo. Tanto es así que el PSOE decidió expulsarnos del gobierno para que no hiciéramos ruido ni sacáramos a la luz determinadas cuestiones (ya sabéis).
¿Han tenido en consideración que SOM IBI lleva meses denunciando que algunas propuestas responden a presiones y a la devolución de favores? En absoluto. Tanto el PSOE como la parte sindical materializaron lo que desde hace meses se está gestando entre bastidores y que, evidentemente, es un secreto a voces entre las paredes de la Administración. Con nocturnidad y alevosía, con chulería e intentando hacer luz de gas a quienes defendemos que otra manera de gestionar los recursos humanos es posible.
Pero, aunque este trámite ya lo han superado, todavía queda aprobar en el Pleno este paquete que ni está planificado, ni organizado, ni valorado objetivamente. Y ahí es donde se encuentra el quid de la cuestión y el futuro del Ayuntamiento.
¿Qué se votará? El PSOE ha impulsado la propuesta, la posición de SOM IBI ya la conocéis, pero… ¿qué hará el PP? En este caso, por desgracia, es clave. Ya le pregunté en marzo a la señora Peñalver qué iban a votar en esta Mesa y en este Pleno. Sin respuesta. Hasta ahora: abstención. Quizá esa sea su estrategia: abstenerse, no enfrentarse —porque tienen miedo— a los grupos de presión, a los sindicatos y a determinados trabajadores con poder, y pasar de puntillas sobre este asunto. Aquella valentía de la que presumían de vez en cuando parece que ya se les ha acabado. Es normal que tengan miedo; quizá se imaginan gobernando en 2027 y no quieren problemas. Pero cuidado: ¿a quién le estallará la «patata caliente»?
Por tanto, volvemos a lo mismo: ¿qué diferencia hay entre el PP y el PSOE? Está claro que, gobierne quien gobierne, quien realmente manda no es el político, sino auténticos lobbies. Por tanto, PP y PSOE son el mismo perro con distinto collar, y quienes sujetan la correa y los pasean son esos trabajadores que ejercen el poder dentro de este Ayuntamiento.
Os decimos que en esta Mesa de Negociación solo SOM IBI votó en contra. Y que quede muy claro que algunas de las propuestas eran legítimas, dignas, lógicas y beneficiosas para el funcionamiento de la Administración. Pero, claro, venían dentro de un paquete herméticamente cerrado, mientras que nuestras propuestas quedaban relegadas a un «ya lo veremos en la próxima».
Ahora bien, lo más importante es saber qué hará el PP. Ahora tiene la «llave» para decidir si actúa con valentía o con el miedo y la pasividad que le están caracterizando durante esta legislatura. Lo que importa es saber si el PP trabaja por Ibi o si se bajará los pantalones, como ha hecho el PSOE, y trabajará para crear chiringuitos internos dentro del Ayuntamiento.
Maite Peñalver dijo esta semana que el PP es la lista más votada y que nosotros solo tenemos cuatro concejales. Pues yo le digo, con la cabeza bien alta, que esos cuatro concejales estamos destapando y hablando con una claridad que el PP no ha tenido en cuarenta años. Unas declaraciones muy desafortunadas de la portavoz popular, porque dejan bien claro para qué les sirve ser la lista más votada con nueve concejales. Le recuerdo que estar en la oposición no es ponerse de perfil ni quedarse de brazos cruzados. Y en estos momentos su voto es decisivo. Por tanto, le pregunto: ¿a qué están jugando? ¿Qué van a votar?
Señora Peñalver, se les acaba el tiempo. Deben escoger entre el miedo, los privilegios y los chiringuitos, o la justicia, la igualdad y la decencia democrática. El pueblo está esperando una respuesta. Se lo repito: ¿miedo o justicia?