El proyecto de reparcelación forzosa y urbanitzación del sector IV de Finca Terol, en fase de exposición pública, “está poniendo en riesgo las viviendas de más de 600 familias ante un proyecto de más de 58 millones de euros”, según explican desde la Asociación de Vecinos, que preside Encarnación Pérez Liébanas.
Por esta razón, añaden que llevan desde el inicio al lado de los cientos de vecinos que no podrán asumir unas cargas económicas que oscilan entre los 40.000 y casi los 100.000 euros, a devolver en un plazo de tres años y en seis cuotas, y salen a desmentir a quienes les acusan de “generar ruido”, porque “lo que hacemos es defender nuestros hogares, nuestras economías familiares y nuestro derecho a no soportar unas cargas que pueden resultar inasumibles para centenares de familias”.
Sobre el coste del proyecto, indican que la cifra correcta es la de 58 millones de euros, que lleva el IVA incluido, y aseguran además, que esa cantidad no recoge otros gastos que previsiblemente también tendrán que asumir los propietarios.
Recuerda la asociación vecinal que, tras más de 40 años de intentos fallidos para conseguir una urbanización recepcionada por el Ayuntamiento de Tibi y dotada de servicios básicos (de los que algunos vecinos aún carecen), se pretende ahora poner fin a esta situación, cuya demora “no es responsabilidad de los vecinos, sino de la propia administración”.
Desde la asociación, explica la presidenta, se defiende el cumplimiento de la legalidad, pero no a costa de transformar Finca Terol en un entorno dominado por el asfalto y el hormigón. “Proponemos, en cambio, el uso de materiales menos agresivos con el medio ambiente y, en la medida de lo posible, una reducción sustancial de los costes”. Entre las propuestas planteadas se encuentra, por ejemplo, la ejecución de una plataforma única, eliminando aceras y bordillos. También consideran excesivo la construcción de 8 glorietas o de un carril bici.
La asociación de vecinos ha presentado alegaciones jurídicas y técnicas al proyecto de reparcelación y urbanización. Sin embargo, persiste el malestar al no haber sido convocada a ninguna reunión conjunta con la comunidad de propietarios y el Ayuntamiento, a pesar de representar a más de 500 vecinos, indica Encarnación Pérez.
Los vecinos temen que esta actuación acabe con Finca Terol, como ha ocurrido con otras urbanizaciones cercanas, como el sector 3 de Terol o Pinada del Río.
Según explican, “allí, una gestión deficiente dejó como resultado una urbanización inacabada, con carreteras de hormigón hoy comidas por la naturaleza porque las obras nunca llegaron a concluirse. El resultado es, a día de hoy, el de una urbanización muerta, prácticamente fantasma, que constituye el ejemplo más claro de lo que puede ocurrir cuando se impulsan actuaciones de gran magnitud sin garantías suficientes de viabilidad, planificación y ejecución real”.
La asociación vecinal ha puesto a disposición de quienes lo han necesitado a diez voluntarios para ayudar en la presentación de alegaciones, dejando claro que “queremos estar al lado de quienes sufren porque no ven salida, de quienes durante muchos años han cumplido con sus obligaciones pagando sus impuestos en un municipio que ahora perciben distante, y de quienes empiezan a comprender que no están solos. Pero también creemos firmemente que es momento de apoyar, acompañar y cuidar a nuestros vecinos, especialmente a los más vulnerables”.
Por todo ello, esperan que el Ayuntamiento de Tibi “esté a la altura del proyecto que presenta y escuche a sus vecinos”, indicando que “hemos trabajado con responsabilidad, hemos presentado alegaciones e informes técnicos independientes y hemos defendido una alternativa de urbanización blanda, más ajustada al entorno, más respetuosa con la realidad de Finca Terol y más proporcionada a las economías de nuestros vecinos”.

Necesito el número de teléfono de la asociación para ponerme en contacto con ustedes soy propietario de la parcela E153