Andreu Blanes protagonizó una actuación histórica en la 10K Valencia Ibercaja by Kiprun, donde pulverizó en más de un minuto la marca personal que había establecido seis años atrás. De los 28:50 pasó a un extraordinario 27:47, corriendo a una media de 2:46 por kilómetro y cruzando la meta como tercer español en una de las pruebas de 10 kilómetros con mayor nivel mundial.
El registro no solo supone récord autonómico, sino que sitúa a Blanes como el séptimo español más rápido de la historia en la distancia, consolidándolo entre los grandes fondistas del atletismo nacional.
El valor del resultado se multiplica por el contexto. En plena preparación para el maratón, la cita valenciana figuraba en su calendario como un simple test, sin entrenamientos específicos ni un ritmo previamente marcado. Blanes salió con dudas, colocándose a rueda y asumiendo desde los primeros compases que el paso era más rápido de lo previsto. Aun así, decidió arriesgar.
Kilómetro a kilómetro, las sensaciones fueron a más. A partir del séptimo kilómetro, ya con la energía intacta, llegó el ataque definitivo. Ritmos de 2:45 y 2:44 precedieron a un último kilómetro lanzado, exprimido hasta la misma línea de meta.
El resultado fue magistral: menos de 27:50, un último 3.000 en 8:08 y una carrera destinada a romper límites y a disfrutar de esa sensación, pocas veces alcanzable, de haber volado sobre la capital del Turia.
